¿Sabes cómo enamorar a un amigo?

¿Alguna vez te has visto atrapado dentro de la garras de una amistad platónica y te gustaría saber cómo llegar a algo más con tu amigo? Pues aunque parezca difícil de conseguir, es posible que te sorprendas de lo frecuentemente que este suceso ocurre en la realidad. Las grandes relaciones, aquellas que se basan en la confianza y que tienen poderosos cimientos, siempre comenzaron desde el punto de partida de la amistad, así que si estás enamorada de tu  amigo, que sepas que va a valer la pena leer los siguientes consejos que te ayudarán a enamorarle.

 

1 – Aumentar la intensidad de la relación

Si quieres enamorar a tu amigo, lo primero que debes hacer es aumentar el tiempo que pases junto a él. Trata de participar activamente en su vida, que en todos los episodios de la historia de su vida aparezcas tú con una alegre sonrisa. A medida que se acostumbre a tu presencia, te harás insustituible y lograras una gran dependencia por parte de él. Tu objetivo es lograr que tu amigo te necesite para todo o para casi todo.

2 – No te comportes como un amigo más

Aunque seáis buenos amigos, no debes comportarte como lo hacen sus otros amigos masculinos. Tú eres una mujer y así se lo debes hacer notar siempre que puedas. Demuestra celos cuando le veas hablando con otras mujeres. Esto hará que él te vea como una mujer también y se olvide de que sois amigos.

3 – El coqueteo

Una vez que tu amigo se dá cuenta de la mujer que tiene a su lado, es conveniente que comience en ese mismo momento la fase del coqueteo. Viste de manera sexy, trata de tocarlo manteniendo el contacto más tiempo de lo normal. Igualmente fija tu mirada en la suya para que se sienta incómodo.

El esfuerzo de seguir estos tres pasos, sin duda merece la pena, ya que conseguirás una relación basada en la amistad, y por lo tanto, disfrutarás de la ventaja que ello conlleva. Ya sabéis que tenéis caracteres similares, conocéis vuestro defectos y virtudes, y sabéis donde chocáis, por lo que llevarse bien, es algo seguro con lo que contáis de primera mano