Como enamorar a un hombre Aries

Si quieres saber cómo enamorar a un hombre Aries, debes poder entrar en su mente y saber cómo piensa un Aries. Su planeta es Marte, por lo que u hombre Aries tendrá una parte fría y otra caliente, lo que le convierte en una persona de extremos, y cuya lealtad a sí mismo es lo primero. Su egocentrismo, que no egoísmo, le hace ir de premio en premio por  lo que en primera instancia, un encuentro con un Aries puede parecer frió y que no demuestra interés, pero es tan solo porque tiene un objetivo en su mente y no le deja mirar el resto del paisaje.

Hombre Aries

Cuando finalmente un hombre Aries fija la mirada en ti todo resulta más fácil, aunque no por ello se va a comportar de manera segura o decidida, puede tenerte de objetivo pero comportarse tímidamente. Como buen cazador, no le gustan las presas fáciles, de esta manera el premio pierde valor, le gusta sentir la emoción del juego y mantener la distancia antes de abalanzarse sobre su presa.

El hombre Aries es impulsivo en el amor, en el dormitorio lo quiere todo y puede llegar a parecer insatisfecho, lujurioso y caliente, a veces prefiere no comerse entera su presa en el primer encuentro y dejarla fresca para el segundo. Un buen truco es anticiparse a él y mantenerle ocupado persiguiendo ese segundo premio.

Para enamorar un hombre Aries se necesita energía para seguir su ritmo. A menudo resulta cansado y su forma de avanzar en la vida puede llegar a fatigar, pero sin embargo, dentro de una relación sentimental, el hombre Aries suele adoptar su propio ritmo y no lo cambiará con facilidad. Resulta por tanto imprescindible adaptarse a su ritmo y dejarse cazar poco a poco, premio a premio de manera que siempre queden ganas de volver por más.

Un Aries es impulsivo y caprichoso, pocas veces revela sus sentimientos. El hombre Aries disfruta de los juegos y se enorgullece con sus pequeñas hazañas, como pudiera ser ganar un osito en una feria de tiro al blanco. “Mira que buen tirador soy” te dirá, y tu debes adularle y seguirle el rollo, pero sin exagerar, no vaya a sospechar y se eche atrás.

Por tanto, su gran ego necesita cazar una presa difícil, pero también que le llenen de caricias. No tengas miedo en dar tú los primeros pasos pues le sorprenderás y dejaras vía libre para que el responda de forma directa y atrevida también. Si se pavonea, pavonea tú también y juega a que tú lo haces mejor. Al final, el hombre Aries no es más que un niño grande que solo quiere jugar y que en fondo, solo necesita amor.


Bookmark the permalink.

Comments are closed.